
Algunas noches me despierto de madrugada.
Empiezo a acostumbrarme al sonido del movimiento de la clavija del despertador antiguo que me regaló novio, ahora su sonsonete me resulta embriagador.
Me asomo al balcón, un jóven grita con ímpetu mirándo hacia mi edificio, desde la plaza -''Te voy a matar! ya sé dónde vives y voy a por tí!''-
Me encrespa la gente que no tiene consideración por las personas que madrugan.
Vuelvo al sonido del despertador, me cautiva, me atrae, me seduce... me hace recordarte y recordar, ruborizada, palabras tiernas al oído. Es tanta la humedad en las calles y tanta sed en mi piel... Quiero enredarme en mi adredón de leopardo, fundirme contigo en el colchón, mezclar tus sueños con los míos hasta que acabe la noche...
1 comentario:
Veo que eres nueva en esto. Yo tampoco llevo mucho tiempo, me pasaré a leerte de vez en cuando. Suerte =)
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